La Ciudad bloquea las apuestas online a deudores alimentarios
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El Gobierno porteño puso en marcha una nueva restricción para quienes incumplen con sus obligaciones alimentarias: las personas inscriptas en el Registro Público de Alimentantes Morosos (RPAM) ya no podrán apostar ni operar en plataformas de juego online habilitadas en la Ciudad de Buenos Aires.
La medida busca sumar un nuevo mecanismo de presión para garantizar que los recursos destinados al sostenimiento de hijos e hijas sean utilizados para cumplir con esa obligación antes de ser destinados a otras actividades.
La decisión comenzó a aplicarse luego de la entrada en vigencia de la ley aprobada por la Legislatura porteña, que incorporó nuevas disposiciones al régimen que regula el Registro.
Desde ahora, quienes figuren como deudores alimentarios morosos no podrán abrir nuevas cuentas ni conservar activas las que ya tengan en plataformas autorizadas por Lotería de la Ciudad (LOTBA). La prohibición alcanza también los depósitos, las apuestas y los retiros de dinero.
El alcance de la medida es amplio. No se limita exclusivamente a las apuestas deportivas, sino que comprende los juegos de azar, los juegos de destreza y cualquier otra modalidad de entretenimiento online administrada o regulada por LOTBA.
De esta manera, la Ciudad incorpora el juego online a una serie de restricciones que ya pesan sobre quienes aparecen registrados por incumplir obligaciones alimentarias.
La lógica de la normativa parte de una cuestión concreta: quienes tienen una obligación alimentaria pendiente con sus hijos deben priorizar el cumplimiento de esa responsabilidad.
Por eso, el Gobierno porteño decidió incorporar el acceso a las plataformas de apuestas dentro del conjunto de actividades que pueden quedar restringidas mientras la persona permanezca registrada como morosa.
“En la Ciudad, los deudores alimentarios no pueden entrar a estadios ni espectáculos masivos. Ahora, tampoco pueden hacer apuestas online.
Es muy simple: si no cumplís con una obligación tan básica como alimentar a tus hijos, tenés consecuencias”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al referirse a la implementación de la nueva disposición.
Para que la prohibición pueda aplicarse de manera efectiva, las plataformas de juego tendrán una obligación central: deberán consultar el RPAM de manera automatizada y en tiempo real antes de habilitar una cuenta.
El mecanismo apunta a evitar que una persona incluida en el Registro pueda registrarse utilizando una plataforma autorizada y comenzar a operar sin que el sistema detecte previamente su situación.
La medida también contempla a quienes ya poseen una cuenta activa. Si una empresa identifica que uno de sus usuarios figura como deudor alimentario moroso, deberá suspender inmediatamente esa cuenta.
Además, tendrá que informar la situación tanto al Registro como a la Justicia de la Ciudad, de acuerdo con las nuevas reglas incorporadas al sistema.
El esquema también establece consecuencias para las compañías que no cumplan con los controles previstos. Las plataformas que omitan las verificaciones o no actúen frente a la detección de una persona registrada podrán recibir sanciones, que serán determinadas de acuerdo con la regulación específica del sector, los pliegos de concesión y el Régimen de Faltas porteño.
Desde LOTBA destacaron que la medida se incorpora dentro de una política más amplia vinculada con el concepto de juego responsable. “Desde Lotería celebramos la sanción de esta ley porque apunta a que el Juego Responsable también sea una herramienta para proteger los derechos de chicos y adolescentes”, expresó su presidente, Jesús Acevedo.
El funcionario también remarcó que el sistema de juego regulado puede utilizarse como instrumento para acompañar políticas destinadas a proteger a los menores.
En ese sentido, planteó que una persona que mantiene una deuda alimentaria con sus hijos tiene una obligación que debe atender y que, bajo ese criterio, no corresponde que pueda destinar recursos a las apuestas mientras incumple con esa responsabilidad.
La modificación legal se concretó mediante la incorporación de un nuevo artículo, el 17 bis, a la Ley N° 269, normativa que estableció la creación del Registro.
A su vez, se incorporaron disposiciones específicas relacionadas con los mecanismos informáticos que deberán utilizar las empresas para consultar la información de manera automatizada y en tiempo real.
Uno de los puntos que adquiere especial relevancia es el tratamiento de los datos personales. La implementación del sistema de consulta deberá realizarse bajo las condiciones establecidas por la normativa vigente en materia de protección de datos, de modo que las plataformas puedan verificar la situación de una persona sin transformar el Registro en una fuente de información de libre utilización.
La nueva prohibición se suma a otras medidas que ya se aplican en territorio porteño contra los deudores alimentarios morosos.
Entre ellas se encuentra la imposibilidad de ingresar a estadios de fútbol y a determinados espectáculos masivos. Los controles para impedir esos ingresos comenzaron hace más de un año y, desde entonces, 284 personas que figuraban en el Registro fueron detectadas y no pudieron acceder a esos eventos.
El Registro de Deudores Alimentantes Morosos reúne actualmente a 13.500 personas. El listado incluye tanto a deudores registrados en la Ciudad como a personas alcanzadas por convenios suscriptos con otras jurisdicciones: en total, son 14 provincias que mantienen acuerdos con el sistema porteño.
La administración del Registro se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Justicia de la Ciudad.
La inscripción también genera otras consecuencias para quienes mantienen incumplimientos alimentarios. En el ámbito porteño existen restricciones para obtener tarjetas de crédito, abrir cuentas corrientes o solicitar y renovar determinados créditos en el Banco Ciudad.
También existen limitaciones para tramitar la licencia de conducir, con excepción de la licencia profesional, y para acceder a determinados cargos o funciones dentro del Estado.
El régimen contempla además impedimentos vinculados con la participación en concursos, candidaturas y designaciones en cargos públicos y judiciales.
De esta manera, la nueva prohibición para operar en plataformas de apuestas no aparece como una medida aislada, sino como una ampliación de un sistema que busca generar consecuencias concretas para quienes permanecen registrados como morosos.
Con la incorporación del juego online, la Ciudad apunta ahora a otro ámbito de actividad económica y de entretenimiento que se expandió con fuerza en los últimos años.
El nuevo mecanismo trasladará parte de la responsabilidad de control a las empresas operadoras, que deberán contar con sistemas capaces de consultar la información oficial antes de permitir el acceso y durante la vigencia de las cuentas.
La medida, en definitiva, amplía el alcance de las restricciones que pesan sobre los deudores alimentarios morosos y agrega un nuevo control sobre las plataformas digitales de juego.
El objetivo declarado es que el incumplimiento de una obligación destinada a garantizar el sustento de chicos y adolescentes tenga consecuencias también en el acceso a este tipo de servicios.
La Ciudad suma así las apuestas online a un régimen que ya contempla restricciones para los deudores alimentarios en distintos ámbitos.
La nueva disposición comenzará a tener su verdadero impacto en la medida en que los controles automáticos permitan detectar y suspender las cuentas alcanzadas por la normativa.


