Jóvenes porteños llevaron sus preguntas al Gobierno de la Ciudad
6 minutos de lectura
Estudiantes de quinto año de escuelas porteñas participaron de una jornada de diálogo con funcionarios del Gobierno de la Ciudad para analizar las respuestas a preguntas que ellos mismos formularon sobre educación, salud, empleo, deporte, cultura y ambiente.
La iniciativa buscó acercar el Estado a los jóvenes y demostrar cómo el acceso a la información pública puede convertirse en una herramienta concreta para ejercer derechos y promover cambios.
El encuentro se realizó el pasado 13 de octubre, en el marco de la segunda jornada del Laboratorio de Acceso a la Información Pública para Jóvenes, denominado Preguntas que accionan derechos.
La propuesta es impulsada por el Órgano Garante del Derecho de Acceso a la Información (OGDAI), junto con la Fundación Crear Vale la Pena y en articulación con el Programa de Vinculación con el Futuro del Ministerio de Educación porteño.
La experiencia tuvo como punto de partida una primera jornada, realizada el 2 de septiembre en la Escuela Superior de Educación Artística en Música Juan Pedro Esnaola.
Allí, los estudiantes participaron de actividades teatrales, dinámicas grupales y una capacitación sobre el acceso a la información pública como un derecho que permite conocer, comprender y reclamar el cumplimiento de otros derechos.
A partir de sus propias experiencias, los jóvenes identificaron situaciones problemáticas de la vida cotidiana y las transformaron en solicitudes formales de información, tramitadas a través de la Ley 104 de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, eligieron representantes para participar del segundo encuentro, cuyo propósito fue conocer las respuestas recibidas, analizarlas y debatir qué pasos podían seguir a partir de esa información.
Las consultas presentadas por los estudiantes reflejaron inquietudes vinculadas con distintas etapas de la vida juvenil. Uno de los ejes estuvo centrado en la formación y las trayectorias educativas, con preguntas sobre los recursos disponibles para conocer y defender los derechos dentro de las escuelas, las herramientas para mejorar el vínculo entre docentes y alumnos y los programas destinados a desarrollar habilidades para el futuro.
También se plantearon interrogantes sobre los mecanismos para denunciar situaciones de abuso, acoso o violencia en el ámbito escolar, así como los procedimientos para reclamar ante un eventual funcionamiento inadecuado de los Departamentos de Orientación Escolar.
En estos casos, los jóvenes buscaron conocer qué organismos intervienen y qué alternativas existen para resguardar la identidad de quienes realizan una denuncia.
La salud sexual y reproductiva y el bienestar emocional ocuparon otro lugar relevante. Las preguntas apuntaron a identificar dónde recibir información confiable, qué centros ofrecen anticonceptivos y asesoramiento gratuito y cuáles son los recursos disponibles para acceder a prestaciones vinculadas con la interrupción voluntaria o legal del embarazo.
El futuro después del secundario también estuvo presente. Los estudiantes consultaron sobre orientación laboral, oportunidades de inserción en el ámbito de la música y herramientas para afrontar trámites habituales al comenzar la vida adulta, como abrir una cuenta bancaria, gestionar una obra social o prepaga, alquilar una vivienda e inscribirse en el monotributo.
En materia deportiva y cultural, las inquietudes estuvieron dirigidas a conocer las becas y ayudas económicas para deportistas de alto rendimiento, los requisitos para acceder a ellas y los presupuestos destinados a esos programas. Asimismo, preguntaron por la ubicación de los polideportivos porteños y sus actividades gratuitas, además de los apoyos disponibles para artistas y grupos de teatro.
El ambiente y las problemáticas barriales completaron la agenda. Entre las consultas figuraron los criterios utilizados para planificar nuevas reservas ecológicas, las zonas contempladas y los recursos presupuestarios previstos.
También se buscó conocer qué iniciativas impulsa la Ciudad para fomentar la economía circular y de qué manera se articula ese trabajo con el sector privado.
La segunda jornada comenzó a las 9.30 con una propuesta artística de la Fundación Crear Vale la Pena. Dos escenas de apertura, tituladas El peor enemigo e Historia de amor por un bolero, invitaron a los participantes a involucrarse desde el movimiento, la expresión corporal y la experiencia compartida.
Luego, los jóvenes se organizaron en seis grupos identificados mediante pulseras de colores. El equipo del OGDAI retomó lo trabajado en septiembre y propuso una evaluación creativa en la que los estudiantes pudieron expresar qué valoraban de la experiencia, qué nuevas preguntas tenían y qué sugerencias querían aportar.
La actividad continuó con Casting experience, una obra original que incorporó la dinámica denominada Paro y pienso. La propuesta consistió en interrumpir las escenas para abrir un espacio de reflexión y permitir que el público reconsiderara lo que sucedía, una metodología que sirvió para vincular la experiencia artística con el ejercicio de la ciudadanía.
A partir de esa instancia, los organizadores introdujeron nuevamente el concepto de acceso a la información pública y promovieron un conversatorio en grupos.
Los actores también participaron como facilitadores, acompañando las conversaciones y ayudando a relacionar las situaciones planteadas en escena con las preguntas que los estudiantes habían presentado ante el Estado.
El tramo central del encuentro estuvo dedicado al intercambio directo con representantes de distintas áreas del Gobierno porteño, convocados de acuerdo con los temas seleccionados por los jóvenes.
Participaron Camila Cavallero y Milagros Sánchez, del área de Ambiente; Micaela Sabán, del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; Juan Martín Costa, de Deporte; María Cecilia García Pereira, de Educación; Stefano Salmeri, de Juventud; y Flor Quiroga, del Ministerio de Salud.
En una primera instancia, cada funcionario dispuso de tres minutos para explicar las respuestas elaboradas por su área frente a las solicitudes presentadas durante el taller inicial.
Los estudiantes pudieron repreguntar, expresar nuevas inquietudes y profundizar en cuestiones que consideraban importantes.
Posteriormente, se organizaron rondas de intercambio más reducidas, en las que cada representante del Gobierno conversó con los grupos que habían trabajado sobre su temática.
Ese formato permitió abordar las respuestas con mayor detalle, aclarar dudas y conocer de primera mano cómo funcionan las áreas responsables de las políticas públicas consultadas.
La jornada contó con la coordinación de Inés Sanguinetti y el equipo artístico y de facilitación de Crear Vale la Pena, además del trabajo de coordinación de contenidos y producción.
Por parte del OGDAI, el equipo presentó la actividad y Daniela Casaretto, coordinadora del organismo, condujo el conversatorio posterior a la intervención teatral.
La propuesta se apoyó en una idea central: el acceso a la información no se limita a conocer datos o consultar documentos, sino que también permite comprender las decisiones públicas, identificar los organismos responsables y contar con herramientas para intervenir de manera informada en los asuntos que afectan a la comunidad.
Con la segunda jornada, el Laboratorio completó el recorrido iniciado en septiembre: los estudiantes formularon preguntas, las presentaron formalmente y tuvieron la oportunidad de discutir las respuestas con funcionarios de las áreas correspondientes.
La experiencia buscó fortalecer la participación juvenil y acercar a los adolescentes al funcionamiento de las instituciones públicas.
El desafío que queda planteado es que ese intercambio no termine con el encuentro, sino que contribuya a que más jóvenes conozcan los mecanismos disponibles para informarse, defender sus derechos y participar activamente en la construcción de políticas públicas.


