La Policía desbarató a una banda de “hombres araña” en Villa Urquiza
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La rápida intervención de vecinos y un operativo cerrojo desplegado por la Policía de la Ciudad terminaron con la detención de una banda especializada en robos bajo la modalidad conocida como “hombres araña”, que había intentado ingresar a un departamento en Villa Urquiza.
Los tres sospechosos, con antecedentes penales y herramientas destinadas a cometer ilícitos, fueron capturados pocos minutos después de la fuga cuando intentaban escapar en un automóvil.
El procedimiento se concretó tras una serie de llamados al 911 que resultaron determinantes para reconstruir los movimientos de los delincuentes y activar un despliegue policial que permitió interceptarlos antes de que abandonaran la zona.
La investigación también puso de relieve que dos de los detenidos son ciudadanos colombianos y que, junto al tercer integrante del grupo, acumulaban antecedentes vinculados a distintos hechos de robo.
El intento de robo ocurrió durante la noche del viernes 26 de junio en un edificio ubicado sobre la calle Nahuel Huapí al 5400, en el barrio porteño de Villa Urquiza.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, una vecina observó cómo dos hombres escalaban hacia el balcón del primer piso utilizando la modalidad delictiva conocida como “hombres araña”, caracterizada por trepar fachadas, balcones y estructuras externas para ingresar a departamentos sin necesidad de violentar los accesos principales.
Al advertir la maniobra, la mujer dio aviso inmediato al 911. Según relató, tras ser descubiertos, los sospechosos abandonaron rápidamente el lugar y escaparon por la calle Andonaegui.
Esa comunicación permitió que la Policía de la Ciudad comenzara a desplegar los primeros móviles en la zona para intentar localizar a los responsables.
Pocos minutos después se produjo un segundo llamado que terminó siendo clave para el desarrollo de la investigación. El conductor de una ambulancia informó que había visto a dos hombres salir corriendo del edificio y abordar un Renault 12 de color gris oscuro, donde los esperaba un tercer cómplice.
Además de describir el vehículo, el testigo aportó la patente, un dato que permitió acelerar la búsqueda y orientar el operativo policial.
Con esa información, la Policía de la Ciudad emitió una alerta para todos los móviles disponibles e implementó un operativo cerrojo en distintos accesos y arterias cercanas al barrio.
La estrategia permitió reducir el margen de escape de los sospechosos y controlar las posibles vías de salida utilizadas habitualmente en este tipo de hechos.
Apenas 15 minutos después del intento de robo, el Renault 12 fue localizado a unas 20 cuadras del edificio, en la intersección de la avenida De los Constituyentes y la calle Núñez.
Allí, los efectivos identificaron a los tres ocupantes y procedieron a detenerlos sin que se registraran incidentes durante el procedimiento.
Durante la requisa del automóvil, los policías encontraron una mochila negra que contenía diversos elementos comúnmente utilizados para vulnerar cerraduras y facilitar ingresos ilegales.
Entre los objetos secuestrados había destornilladores, un criquet y varios manojos de llaves, además de otras herramientas que quedaron incorporadas a la causa como prueba.
Las averiguaciones posteriores permitieron establecer que los tres detenidos poseen distintos antecedentes penales. Uno de los ciudadanos colombianos, de 51 años, registra causas por robo agravado, robo y hurto agravado cometidas entre 2021 y 2025.
En tanto, el sospechoso argentino, de 35 años, cuenta con siete antecedentes por robo y tentativa de robo acumulados entre 2018 y 2021.
El tercer integrante de la banda, también colombiano y de 24 años, quedó igualmente a disposición de la Justicia.
Los investigadores buscan determinar ahora si el grupo está vinculado con otros episodios de características similares ocurridos en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
La modalidad de los denominados “hombres araña” suele ser utilizada por bandas que analizan previamente los edificios, identifican departamentos con balcones accesibles y aprovechan horarios nocturnos o momentos en que las viviendas permanecen vacías para concretar los robos.
Especialistas en seguridad sostienen que este tipo de organizaciones actúa con rapidez, distribuyendo tareas entre quienes escalan, quienes vigilan los movimientos en la calle y quienes permanecen en un vehículo listo para facilitar la fuga.
Por ese motivo, el aporte de testigos y vecinos suele resultar determinante para frustrar los hechos y acelerar la respuesta policial.
En este caso, la combinación entre la rápida reacción de quienes observaron la maniobra, la información precisa brindada sobre el vehículo utilizado para escapar y el despliegue coordinado de los efectivos permitió impedir que la banda lograra alejarse del lugar.
La localización del automóvil en pocos minutos también evitó que los sospechosos pudieran descartar elementos de prueba o modificar su recorrido.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 20, que continuará con la investigación para establecer la responsabilidad de los detenidos, analizar las pruebas secuestradas y determinar si los imputados participaron en otros robos bajo la misma modalidad.
Mientras tanto, los tres permanecen a disposición de la Justicia y enfrentan un proceso que buscará esclarecer por completo el alcance de sus actividades delictivas.


