La Ciudad habilita un plan para refinanciar deudas con tasas reducidas
4 minutos de lectura
Las familias de la Ciudad de Buenos Aires que atraviesan dificultades para afrontar préstamos personales o deudas con tarjetas de crédito contarán desde agosto con una nueva herramienta para regularizar su situación financiera.
El programa permitirá refinanciar obligaciones en mora con una tasa fija reducida y mayores plazos de pago, con el objetivo de aliviar la economía de los hogares más afectados por el endeudamiento.
La iniciativa fue presentada por el Gobierno porteño tras la aprobación de una nueva legislación que busca ofrecer alternativas concretas para quienes, pese a mantener ingresos, no logran ponerse al día con sus compromisos financieros.
“Las familias porteñas podrán refinanciar sus deudas de tarjetas de crédito y préstamos en mora con más plazo y una tasa de interés fija.
Es un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, al anunciar la puesta en marcha del programa.
La medida contempla la creación del Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, destinado a vecinos que se encuentren en una situación de vulnerabilidad económica producto del atraso en el pago de préstamos personales o consumos financiados con tarjetas de crédito.
El objetivo principal es facilitar la regularización de esas obligaciones mediante condiciones considerablemente más favorables que las disponibles actualmente en el mercado financiero.
Uno de los principales beneficios será la posibilidad de acceder a una refinanciación con una tasa fija que no podrá superar el 35% de Tasa Nominal Anual (TNA), un porcentaje considerablemente inferior al que hoy ofrecen muchas entidades para este tipo de operaciones.
Además, el nuevo esquema establecerá un plazo mínimo de devolución de 24 meses, permitiendo distribuir el pago de la deuda en cuotas más accesibles para las familias.
El programa comenzará a regir el próximo 3 de agosto y permanecerá abierto durante un período inicial de 60 días para que los interesados puedan iniciar el trámite correspondiente.
Durante ese lapso, quienes cumplan con los requisitos establecidos podrán solicitar la refinanciación a través del Banco Ciudad o de las entidades financieras que decidan adherirse a la iniciativa.
Para acceder al beneficio será necesario acreditar que las deudas corresponden exclusivamente a préstamos personales o consumos con tarjetas de crédito otorgados por entidades financieras.
Además, los solicitantes deberán encontrarse en situación de mora de entre 60 y 180 días, equivalente a las categorías 2 o 3 establecidas por el Banco Central.
Otro de los requisitos centrales será demostrar que los ingresos familiares no superan el equivalente a diez salarios mínimos y que el peso de las obligaciones financieras representa más del 30% de los ingresos mensuales del grupo familiar.
De esta manera, el programa apunta específicamente a quienes enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus compromisos sin quedar completamente excluidos del sistema financiero.
También será indispensable acreditar una residencia efectiva en la Ciudad de Buenos Aires con una antigüedad mínima de dos años.
Este requisito busca garantizar que el beneficio alcance exclusivamente a vecinos porteños que desarrollan su vida en el distrito y que actualmente atraviesan una situación de endeudamiento complejo.
La normativa establece además una serie de exclusiones destinadas a focalizar la asistencia en los sectores más vulnerables.
No podrán acceder quienes posean más de un inmueble, sean propietarios de vehículos con menos de cinco años de antigüedad —salvo aquellos utilizados como herramienta de trabajo debidamente justificada—, ni quienes sean titulares de embarcaciones, aeronaves o bienes considerados suntuarios sujetos a registro.
Del mismo modo, quedarán fuera del programa aquellas personas que cuenten con activos financieros cuyo valor supere el monto total de la deuda reclamada, así como quienes hayan adquirido moneda extranjera durante el período en el que se originaron las obligaciones impagas.
La nueva legislación también contempla una herramienta específica destinada a emprendedores y trabajadores no registrados que mantienen deudas con el Banco Ciudad.
En estos casos, la entidad deberá instrumentar una línea especial de refinanciación a través de Ciudad Microempresas S.A.U., orientada a quienes presentan atrasos de entre 60 y 180 días y necesitan reordenar sus finanzas para continuar desarrollando su actividad económica.
Otro aspecto destacado del programa es el incentivo previsto para las entidades financieras que decidan participar.
La Ciudad otorgará un beneficio fiscal consistente en una reducción del 50% del impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por las refinanciaciones. Este mecanismo busca fomentar una mayor adhesión del sistema bancario y ampliar las alternativas disponibles para los deudores.
Las entidades interesadas podrán incorporarse al programa hasta el 31 de julio y, además de respetar las condiciones mínimas establecidas por la ley, tendrán la posibilidad de ofrecer propuestas aún más beneficiosas para los clientes, ya sea mediante tasas inferiores, mayores plazos o esquemas de pago más flexibles.
El lanzamiento de esta política pública se produce en un contexto en el que muchas familias enfrentan dificultades para sostener el pago de créditos y consumos financiados, producto del incremento del costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo.
En ese escenario, la refinanciación aparece como una alternativa para evitar que las deudas continúen acumulando intereses y permitan recuperar gradualmente el equilibrio financiero sin recurrir a soluciones más costosas.
La expectativa oficial es que el programa contribuya a reducir los niveles de morosidad, facilite la reinserción de miles de vecinos dentro del sistema financiero formal y otorgue un alivio concreto a quienes buscan ordenar su economía familiar mediante condiciones más accesibles y previsibles.


