Buenos Aires sostiene su agenda cultural también durante el verano
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El verano porteño vuelve a consolidarse como una temporada de intensa actividad cultural: durante enero y febrero, la Ciudad de Buenos Aires despliega una agenda amplia, diversa y accesible que transforma museos, centros culturales y plataformas virtuales en espacios vivos de encuentro, formación y creación artística.
Queremos que la cultura sea una experiencia cercana, cotidiana y abierta a todas las edades, destacan desde el Ministerio de Cultura porteño, que impulsa una programación estival pensada para habitar la ciudad desde el arte, el juego, el pensamiento y el bienestar, incluso durante los meses de receso.
En el marco del programa Cultura de Verano, el Ministerio de Cultura de la Ciudad organiza una serie de encuentros, talleres y cursos que se desarrollan tanto de manera presencial como virtual.
La propuesta, que se extiende a lo largo de los dos primeros meses del año, abarca disciplinas tan diversas como artes visuales, escritura, música, danza, lectura, bienestar y experimentación creativa.
Lejos de una agenda concentrada en un solo público, la programación se plantea como un recorrido transversal que incluye a niños, jóvenes, adultos y personas mayores.
Los museos porteños ocupan un rol central dentro de esta oferta cultural. Durante el verano, estos espacios adaptan sus actividades al ritmo del receso escolar y laboral, con propuestas especialmente diseñadas para estimular la creatividad, el juego y la producción manual.
Talleres de collage, dibujo, pintura, grabado, arcilla, textil, bordado y diseño se despliegan en instituciones emblemáticas como el Museo Larreta, el Museo de la Ciudad, el Museo Sívori y el Museo Casa Carlos Gardel, entre otros.
También participan el Museo de Arte Popular, el Museo Histórico Saavedra, el Museo de Esculturas Luis Perlotti, el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y el Museo de la Imaginación y el Juego, conocido como MIJU.
En todos los casos, las actividades apuntan a vincular el patrimonio cultural con prácticas contemporáneas, promoviendo una relación activa entre el público y las colecciones.
El Centro Cultural Recoleta suma a esta agenda una programación de Encuentros y Talleres de Verano que combina formación, experimentación y participación colectiva.
A lo largo del mes se desarrollan actividades de reciclaje y fabricación artesanal, como la creación de viseras a partir de materiales reutilizados, además de encuentros lúdicos con juegos de mesa, talleres de danza y movimiento y espacios dedicados al tango en formato multinivel.
La propuesta se completa con experiencias participativas como escritura en vivo, jams de dibujo y lecturas comunitarias, todas con entrada gratuita para residentes argentinos y con inscripción previa.
Por su parte, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires presenta durante enero una nutrida agenda de talleres y seminarios que articulan arte contemporáneo, experimentación sensorial y producción colectiva.
La programación contempla opciones para la primera infancia, niños, jóvenes, público general y adultos mayores, con actividades que incluyen exploración gráfica, pintura, collage, técnicas textiles, teatro, música y movimiento.
Se suman además experiencias en salas de exposición y propuestas intergeneracionales que invitan a pensar el cuerpo, el juego y la creación como herramientas de construcción comunitaria.
El bienestar también encuentra su espacio dentro del programa. En la Casa de la Cultura, el verano incorpora un Taller de Bienestar que combina yoga, respiración y meditación.
La actividad, que se realiza todos los sábados de enero a las 11 de la mañana en el subsuelo histórico conocido como Las Rotativas, propone una pausa consciente en medio del ritmo urbano, con entrada libre hasta completar la capacidad del lugar.
Finalmente, el Centro Cultural San Martín inaugura la temporada 2026 de los Cursos del Cultural con tres clases magistrales virtuales a cargo de referentes destacados de la cultura contemporánea como Maitena Burundarena, Mónica Millán y Marilú Marini. Curadas por Liliana Viola, Alejandro Tantanian y Mene Savasta, estas clases invitan a reflexionar sobre el humor, los procesos colaborativos en el arte y la actuación como práctica corporal y filosófica.
La propuesta, de modalidad virtual y arancelada, amplía el alcance del programa y refuerza la dimensión formativa del verano cultural.
Con una programación plural, accesible y distribuida en múltiples espacios de la Ciudad, Cultura de Verano reafirma la idea de que el receso estival no es un paréntesis, sino una oportunidad para seguir produciendo sentido, encuentro y comunidad a través del arte y la cultura.


