El Museo de la Ciudad exhibirá más de seis décadas de historia visual
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El Museo de la Ciudad inaugurará el jueves 22 de octubre una exposición dedicada a José Luis Perotta, uno de los fotógrafos más versátiles de la escena argentina.
La muestra reunirá imágenes de moda, publicidad, música y cultura popular, con materiales que permitirán descubrir aspectos menos conocidos de una trayectoria marcada por la experimentación y la búsqueda de nuevas formas de representar la realidad.
La propuesta, titulada El otro Perotta, abrirá sus puertas a las 17 en la sede Querubines, ubicada en Defensa 225, y podrá visitarse hasta abril de 2027.
Con una selección de obras producidas entre 1965 y 1989, la retrospectiva invita a recorrer el trabajo de un artista que supo moverse entre distintos lenguajes visuales y dejó una huella significativa en la fotografía argentina contemporánea.
La exposición es el resultado de una investigación sobre el Fondo Fotográfico de José Luis Perotta, conservado por el Museo de la Ciudad.
El acervo reúne más de 25 mil piezas, entre negativos, copias de época, hojas de contacto y documentación personal, un conjunto documental que permite reconstruir las distintas etapas de su producción y aproximarse a sus métodos de trabajo.
Bajo la curaduría de Paula Carrella, el recorrido se organizará en tres grandes ejes: Moda y publicidad, Música y cultura popular y Ensayos fotográficos.
La división permitirá observar cómo Perotta desarrolló una mirada propia en ámbitos muy diferentes, desde las producciones comerciales hasta los retratos de figuras populares y los registros vinculados con la investigación social.
El título de la muestra plantea, precisamente, una oportunidad para ir más allá de las imágenes más conocidas del fotógrafo. Su nombre quedó asociado al universo del rock nacional y a la fotografía de moda, pero su producción abarcó un campo mucho más amplio, atravesado por la experimentación plástica, el fotoperiodismo y la documentación de distintas expresiones culturales.
La recuperación de este material también pone en primer plano el valor de los archivos fotográficos como parte de la memoria colectiva.
Los negativos, las copias y los documentos personales no solo conservan imágenes: permiten estudiar cómo fueron realizadas, en qué contextos circularon y qué historias pueden reconstruirse a partir de ellas.
José Luis Perotta nació en Tres Arroyos en 1948 y desarrolló una carrera intensa hasta su fallecimiento en Buenos Aires, en 1989. Su formación comenzó en la Escuela Nacional de Bellas Artes y en la Escuela de Artes Gráficas Nº 31 de La Boca, espacios que contribuyeron a consolidar su preparación artística y técnica.
Entre 1967 y 1971 realizó viajes de formación por Europa, una etapa decisiva para ampliar sus horizontes profesionales. Durante ese período trabajó para la televisión sueca, colaboró con las revistas Vogue y Popular Photography Italiana y produjo alrededor de 12 mil imágenes relacionadas con los movimientos juveniles.
Esa experiencia internacional coincidió con años de profundas transformaciones sociales y culturales, en los que la juventud, la música y las nuevas formas de expresión adquirieron una presencia cada vez mayor.
El registro de esos movimientos se incorporó a su trayectoria y contribuyó a ampliar su mirada sobre la fotografía como herramienta artística y documental.
A su regreso a la Argentina, Perotta expuso en la Galería Lirolay y se desempeñó como jefe de fotografía de la revista Siete Días.
Desde ese lugar participó de una etapa de expansión de la fotografía en los medios gráficos, cuando las imágenes comenzaron a ocupar un papel cada vez más relevante en la construcción de las noticias y en la comunicación con los lectores.
Uno de los capítulos destacados de su carrera fue su trabajo en la fotografía de moda y la publicidad. En ese terreno desarrolló producciones de gran impacto, entre ellas el Almanaque Pirelli de 1975, inspirado en el fileteado porteño.
La propuesta vinculó un lenguaje visual asociado a la identidad de Buenos Aires con una producción publicitaria de alcance internacional.
En paralelo, Perotta construyó un registro de la música y la cultura popular que lo convirtió en un retratista destacado del rock nacional.
Sus fotografías permiten aproximarse a una escena artística que fue modificando sus códigos, sus protagonistas y sus formas de vincularse con el público.
En ese ámbito, la cámara funcionó tanto como instrumento de registro como una herramienta para construir imágenes capaces de perdurar en la memoria cultural.
Sin embargo, su trabajo no se limitó al mundo del espectáculo. También realizó ensayos de investigación social y coberturas en escenarios atravesados por situaciones de gran complejidad, como el Noroeste argentino y el terremoto que afectó a Perú en 1970.
Esas experiencias revelan otra dimensión de su producción: la fotografía entendida como una manera de documentar realidades, observar comunidades y registrar acontecimientos que excedían el ámbito artístico.
La combinación de estos recorridos explica la amplitud de su legado. Perotta trabajó con los códigos de la moda, las exigencias del periodismo y la libertad de la experimentación visual, sin quedar limitado a una única especialidad.
La retrospectiva buscará mostrar esa diversidad y recuperar la complejidad de una obra que atravesó distintos espacios de la cultura argentina.
Desde 1998, la totalidad del patrimonio de Perotta se encuentra bajo resguardo del Museo de la Ciudad de Buenos Aires. La nueva exposición representa una instancia para volver accesible ese conjunto y poner en circulación materiales que, por su volumen y sus características, requieren tareas de conservación, investigación y selección.
La iniciativa también refuerza el papel de los museos como espacios de producción de conocimiento, además de instituciones dedicadas a preservar objetos y documentos.
Al organizar una muestra a partir de un fondo fotográfico de estas dimensiones, el museo transforma un archivo especializado en una experiencia abierta a la comunidad.
El otro Perotta permitirá así revisar una trayectoria que conectó la moda, la publicidad, el rock, el fotoperiodismo y la investigación social.
La exposición propone redescubrir a un fotógrafo cuya obra excedió ampliamente sus imágenes más difundidas y cuyo patrimonio continúa ofreciendo nuevas posibilidades de interpretación.
La muestra podrá visitarse en la sede Querubines del Museo de la Ciudad, ubicada en Defensa 225, hasta abril de 2027. El museo cuenta también con su sede Altos de Elorriaga, en Defensa 187.
Los horarios de visita son los lunes, miércoles, jueves y viernes, de 11 a 19; y los sábados, domingos y feriados, de 11 a 20. Los martes permanece cerrado.
La entrada general cuesta $10.000, mientras que los residentes argentinos y los extranjeros con DNI abonan $2.000. Los miércoles el ingreso es gratuito para residentes argentinos.
También pueden entrar sin cargo todos los días los jubilados, excombatientes de Malvinas, estudiantes universitarios que presenten acreditación, personas con discapacidad y un acompañante, menores de 12 años y grupos de estudiantes de colegios públicos.
Con esta retrospectiva, el Museo de la Ciudad vuelve a poner en primer plano una parte significativa de la historia visual argentina y abre una puerta para conocer las múltiples facetas de José Luis Perotta, un creador cuya obra sigue dialogando con la cultura y la memoria del país.


