Noticias Vecinales

Portal de Noticias de la Ciudad

La Ciudad celebra el récord de propuestas para el Gubbio América Latina

4 minutos de lectura

El Premio Gubbio América Latina y el Caribe 2025 alcanzó una marca inédita: 46 proyectos provenientes de 32 ciudades de la región se postularon en la novena edición del certamen, casi duplicando la participación respecto de años anteriores.

El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires celebró esta cifra récord, que refleja un creciente interés por la conservación, revitalización y puesta en valor de los centros históricos de la región.

“Estamos frente a un hecho histórico: nunca antes habíamos recibido tantas propuestas y, lo más alentador, es que 14 ciudades participan por primera vez.

Eso habla de un compromiso regional cada vez más fuerte con el patrimonio”, expresaron desde la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico porteña.

El concurso, de carácter bianual, se ha convertido en un faro para aquellas ciudades que buscan mejorar la gestión y el cuidado de sus cascos históricos.

En esta edición, los proyectos llegaron desde 12 países de América Latina y el Caribe, con una diversidad notable en enfoques: desde planes de regeneración urbana integral hasta iniciativas específicas de recuperación arquitectónica y cultural.

Entre las ciudades que debutan en la competencia aparecen nombres de gran peso cultural y urbano: La Paz (México), Suzano (Brasil), Cartago (Costa Rica), Alto Hospicio (Chile), Portoviejo (Ecuador) y Santo Domingo (República Dominicana). También se suman localidades uruguayas como Durazno y Juan Lacaze, así como varias argentinas: Nono (Córdoba), Paraná (Entre Ríos), Trujillo y Trinidad (San Juan), además de San Fernando y San Isidro en la provincia de Buenos Aires.

Este dato es revelador: cada vez más comunidades pequeñas o medianas buscan visibilizar sus estrategias patrimoniales en un escenario internacional.

Claro que también reaparecen ciudades que ya han sido protagonistas en anteriores convocatorias, como Bogotá, Cartagena, Recife, São Luís, Quito, Lima, Montevideo, La Habana o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Todas ellas, con trayectorias reconocidas en materia de preservación urbana, confirman que el certamen funciona tanto como una vitrina de experiencias nuevas como un espacio de continuidad para proyectos de largo aliento.

La relevancia del Premio Gubbio se explica no sólo por el prestigio de su jurado y por la diversidad de propuestas, sino también por su origen: fue creado en 1990 por la Asociación Nacional de Centros Históricos y Artísticos de Italia (ANCSA) para Europa.

En 2009, mediante un acuerdo con la Oficina del Historiador de La Habana y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se extendió a América Latina y el Caribe, consolidando un puente transatlántico en torno a la preservación patrimonial.

Este año, además, la organización confirmó que desde el 20 de octubre se podrá recorrer de manera virtual una muestra con todos los proyectos postulados, accesible a través del sitio de la Gerencia Operativa de Cascos Históricos.

Y el 4 de noviembre, también en formato online, se llevará a cabo la ceremonia de premiación. Una apuesta clara a la difusión abierta, que permite que cualquier persona interesada pueda conocer las experiencias y replicar modelos de gestión en sus propios territorios.

Si algo queda claro al analizar la convocatoria es que el premio no se limita a galardonar restauraciones edilicias. Su espíritu es más amplio: reconocer aquellas intervenciones que logran articular conservación patrimonial con dinámicas sociales, económicas y culturales.

Esto implica que tanto la recuperación de fachadas históricas como la introducción de nueva arquitectura respetuosa del entorno, o incluso los planes de gestión participativa, tengan lugar dentro de las evaluaciones.

La cifra récord de 46 proyectos no es casualidad. En toda América Latina se percibe un renovado interés por reforzar identidades urbanas, frente al avance de la globalización y la presión inmobiliaria.

En ciudades intermedias y pequeñas, la puesta en valor del patrimonio es vista, además, como una oportunidad para dinamizar el turismo cultural y la economía local. La participación de localidades como Nono o Juan Lacaze es una clara prueba de ello.

Personalmente, creo que lo más inspirador de esta edición es la amplitud geográfica y social que logra abarcar. No hablamos solamente de metrópolis con recursos técnicos, sino de comunidades que, con esfuerzos colectivos, buscan poner en agenda la importancia de proteger aquello que las hace únicas.

El Premio Gubbio, en ese sentido, no es sólo un galardón: es una plataforma de intercambio, un catalizador de buenas prácticas que trascienden las fronteras nacionales.

En tiempos donde los centros históricos suelen estar amenazados por la presión inmobiliaria, el abandono o la turistificación desmedida, reconocer y difundir ejemplos de gestión equilibrada resulta fundamental. La clave está en mostrar que es posible combinar desarrollo con preservación, crecimiento con memoria. Esa es, en definitiva, la gran enseñanza que deja esta convocatoria récord.

El 4 de noviembre se sabrá cuáles son los proyectos premiados. Pero más allá del resultado, lo importante ya está logrado: una comunidad regional cada vez más amplia se está animando a pensar, debatir y actuar en torno a la preservación de su patrimonio.

Y en esa construcción colectiva, cada ciudad suma un capítulo que nos recuerda que la historia no sólo se guarda en archivos: también late en las calles, las plazas y los muros de nuestras ciudades.

Copyright © Noticias Vecinales - Todos los derechos reservados. | Newsphere por AF themes.